RECORDANDO A JAIME HURTADO GONZÁLEZ
A LOS ONCE AÑOS DE SU ASESINATO
Texto: Arq. Francisco Ulloa Enríquez M. Sc.
Jaime Ricaurte Hurtado
González, nació en la parroquia abandonada de Malimpia del cantón
Quinindé de la Provincia de Esmeraldas, una de las tantas zonas
olvidadas del país. Era un 7 de febrero de 1937. Sus padres fueron
Esteban Hurtado y Pastora González, quienes a pesar de ser analfabetos,
forjaron en él una persona de excelentes cualidades humanas. Llegó a
este mundo en el tiempo que insurgieron en la literatura ecuatoriana
grandes letras, que tanto lustre han dado al país como Joaquín Gallegos
Lara, Demetrio Aguilera Malta, Enrique Gil Gilbert, José de la Cuadra,
Jorge Icaza, Pablo Palacios, Jorge Carrera Andrade, y otros.
Su vida la hizo en
el campo. Allí vivió y trabajó sus primeros años. En medio de las
labores agrícolas que desempeñaba con sus padres y hermanos, tejía sus
sueños y esperanzas. Entendió que con esfuerzo y sudor se hacía
producir la tierra, que no era sencillo para los pobres garantizar la
subsistencia. Fue el menor de siete hermanos y desde muy pequeño
conoció la responsabilidad del trabajo, la necesidad de sus padres que
así lo exigía, por lo que se dedicó al cultivo de plátano, caña y coco.
Ello forjó su carácter.
Un obrero infatigable, un estudiante brillante
A los 10 años, sale por
vez primera a la capital de su provincia, Esmeraldas, para descubrir
los primeros trazos de las letras, para descifrar vocablos y palabras,
para iniciarse en la escuela “21 de Septiembre”, mientras el resto de
niños lo hacían a los 7. La razón de su ingreso tardío se encuentra en
el duro trabajo que los niños deben emprender, a fin de ayudar a la
economía de sus familiares. Esto le significó mayores esfuerzos.
Terminada la jornada escolar, ayudaba a sus padres, limpiando calzado y
después ayudaba a sus padres en el pequeño bar que administraban hasta
entrada la madrugada. Así se entiende su carácter recio, su amor al
estudio y al trabajo, forjado en largas y agotadoras jornadas.
Cursó sus estudios
secundarios en el Colegio Fiscal “5 de Agosto”, de la capital
esmeraldeña, establecimiento que le otorgó una beca para que finalizara
sus estudios en el Colegio “Eloy Alfaro”, de la ciudad de Guayaquil,
donde desarrolla una intensa actividad deportiva en básquetbol y
atletismo.
Deportista destacado
Fue seleccionado de
básquet por la provincia de Esmeraldas, en el colegio “Eloy Alfaro”
desarrolló sus cualidades físicas con mucho éxito en la actividad
atlética. Representó a la Provincia del Guayas por varias ocasiones.
Ganó la presea de oro en salto triple, lanzamiento de la jabalina y de
disco, 110 metros vallas y 1.500 metros planos. Como basquetbolista
integró los clubes Atlétic y EMELEC. Varias veces integró la selección
provincial del Guayas de básquet y viajó a Cali en representación de la
provincia.
Fue preseleccionado
nacional de básquetbol, junto a figuras como Pablo Sándiford, Cuto
Morán, Chato Mejía, Carlos Valle, Abel Jiménez, entre otros.
Podría decirse que así complementaba tres elementos básicos para el
desarrollo de la personalidad del hombre: estudio, trabajo, disciplina
deportiva y recreación.
Líder y firme dirigente universitario
Sus estudios superiores
los realizó en la Universidad Santiago de Guayaquil, lugar donde inició
y participó activamente en la política. Fue presidente de la Asociación
Escuela de Derecho, y candidato a la Presidencia de la Federación de
Estudiantes Universitarios del Ecuador, FEUE.
Su origen de clase,
los esfuerzos invertidos para obtener su superación y su profunda
sensibilidad humana le permitieron comprender que la dolorosa situación
de vida de su pueblo debía cambiar totalmente. Sentía la necesidad de
ser parte dinámica de este proceso de cambio.
Un negro ejemplar
Se sentía orgulloso del
color de su piel, vivió modestamente. Sus enemigos le criticaron
siempre su buen gusto por el vestir, de modales finos y formales,
conocía cual debería ser su comportamiento en sus diferentes
actividades. Honesto, disciplinado hasta el extremo, nunca llegó tarde
a una cita. Su pasión la vida y la libertad, su lucha era el ideal de
una Patria Nueva, sus hermanos los pobres.
Respetuoso y atento. Le
gustaba la comida costeña, el “caldo de bolas de verde”, el “encocao”,
también le gustaba la comida serrana. Cariñoso con los niños y los
ancianos; gentil y galante con las damas. Admirador de Martín Luther
King, del Che, de Marx, Engels, Lenin y Stalin, de Rumiñahui, Espejo,
Bolívar. Fue escritor y poeta, gran orador, dialéctico en sus
expresiones, estudioso de la Filosofía, Sociología, Derecho, Lógica,
Economía, etc. La realidad del Ecuador y del mundo no le eran
desconocidas. Alguna vez lloró y quienes lo vieron, fue por la muerte
de su madre. Era humano, en definitiva un hombre, común y corriente,
excepcional.
Militante revolucionario
En el año de 1966,
ingresa al Partido Comunista Marxista-Leninista del Ecuador PCMLE.
Abraza la redención de los explotados, siendo consecuente con los
principios revolucionarios hasta su muerte. Por sus cualidades y
trabajo tesonero se ganó un puesto en la dirección del Partido del
Proletariado, llegando al Comité Central y al Buró Político. Por la
consecuencia demostrada, es parte de los héroes del Partido y del
Pueblo, que han ofrendado sus valiosas vidas por la liberación de los
trabajadores y los pueblos del Ecuador y por la construcción de la
sociedad socialista y comunista.
Fundador y dirigente del MPD
Desde el movimiento de
los trabajadores, frente a la dictadura del triunvirato militar de
finales de la década de los 70, junto a la FEUE y a la FESE, se plantea
un Programa de Gobierno de los trabajadores, campesinos, maestros y
estudiantes, para atender las necesidades de un pueblo postergado.
Este fue el antecedente
para la constitución del Movimiento Popular Democrático. Solo el pueblo
podría aplicar ese Programa y éste se organiza a su alrededor fundando
el MPD el 17 de marzo de 1978. Jaime Hurtado cumple un papel
protagónico en este proceso.
En 1979 es electo diputado nacional y se instala el primer Congreso
Nacional de esta etapa de régimen constitucional. Jaime Hurtado
González se convierte en un hito en la historia política del país, ya
que es el primer candidato negro en llegar al Congreso Nacional.
En 1984 participa como candidato a la Presidencia de la República, en
binomio con el compañero Alfonso Yánez, obteniendo un cuarto lugar en
dichas elecciones.
Desde 1990 a 1994 fue
Director Nacional del MPD. En 1998 volvió como Diputado Nacional al
Congreso, su actividad parlamentaria se caracterizó por sus denuncias
de actos de corrupción y la defensa de los intereses de los sectores
más necesitados.
Con la misma energía y entusiasmo con que se entregaba a la
construcción del Partido para la revolución, cuidaba de su unidad, su
integridad. Firme contra las clases dominantes, firme contra quienes
atentaban contra la pureza de la Línea política del Partido, su unidad
y organización. Lo vimos enfrentando los intentos divisionistas,
desenmascarando a los tránsfugas de la izquierda. Su actitud ha sido
refrendada por el tiempo. A quienes combatió y depuró de las filas de
la revolución, hoy se encuentran medrando de las migajas que las clases
dominantes dan a quienes en su momento les han servido y lo siguen
haciendo.
El miércoles 17 de
febrero de 1999 es vilmente asesinado en compañía del diputado alterno
Pablo Tapia y el asistente de servicios legislativos Wellington Borja,
luego de salir de la sesión del Congreso Nacional, en donde se le negó
inicialmente el uso de la palabra y al no permitírsele hablar señaló:
“Señorita Presidenta quiero hablar ahora, no mañana”. En éste, su
último discurso fustigó duramente al gobierno de esa época, del
corrupto Jamil Mahuad.
Jaime vive en el corazón
de quienes amó, por quienes luchó. Jaime lucha con el militante
comunista que, día a día, organiza, educa, y hace la revolución; Jaime
está presente en el obrero que lucha con su martillo, por transformar
esta sociedad; vive en el campesino que levanta su huipala y su hoz
para labrar su propia historia; vive y vivirá por siempre en la lucha
de los maestros y estudiantes, en los jóvenes transformadores de esta
sociedad caduca, como dijera alguien en el sepelio: “Jaime, te mataron,
pero ahora no te podrán matar”.
Frases de Jaime
Las
siguientes son frases que las pronunció en entrevistas el día de su
asesinato: “Necesitamos un capitán de barco que sepa donde llevar el
barco y, en segundo lugar, que tenga la experiencia y capacidad
suficiente par poderlo llevar a punto seguro en un mar encrespado como
es el que vivimos actualmente.”
Últimas declaraciones de Hurtado a la prensa en el aeropuerto Simón Bolívar, 17 de febrero de 1999.
“Lo que requiere el País, ante todo es sinceridad entre quienes se
acerquen a interpretar su destino y que las ideas fundamentales se
convierten en compromiso real de quienes lo presentan para que puedan
llegar a su verdaderos propósitos nacionales.
Declaraciones a EL TELÉGRAFO como candidato presidencial por el Frente de Izquierda Unida el 6 de diciembre de 1981.”
Los emepedistas no podemos hacer una lucha con pañuelitos blancos, el
MPD no puede ante un golpe que le den en una mejilla virar la otra. El
MPD es consiente de que no puede tratar con mano blanca a quienes,
permanentemente, atropellan al pueblo violentando los derechos
fundamentales de los sectores populares…Nosotros somos radicales
defensores de los Derechos Humanos.”
Mis recuerdos de un gran líder.
Conocí
a Jaime en 1978, en mi natal Mira, cuando impulsaba con muchos jóvenes
la organización de un partido político. Los soñadores integrantes de la
asociación de estudiantes mireños residentes en Quito, fueron quienes
hicieron que Jaime tomara la bandera de una de las más anheladas causas
de mi tierra, fue el Abg. Jaime Hurtado González, Diputado Nacional por
el Movimiento Popular Democrático quién presentó el 25 de junio de 1980
en el Congreso Nacional el proyecto de creación del Cantón Mira, causa
que la defendió ardorosamente hasta verla hecha realidad un 18 de
agosto de 1980.